Nota: Lalith, elfa guerrera. (mi primer personaje de Dungeons & Dragons)
Notas del Diario de Lalaith antes de toparse con los otros aventureros en el Condado de los Muelles.
De Lalaith.
Lalaith (Risa), hija de Hurin, alto elfo guerrero de una aldea al norte de Crhomantir, muerto en batalla hace más de 10 años, Lalaith es hija única, criada como guerrera, nació un día lluvioso y se dice que el primer sonido que artículo fue una hermosa risa; fue instruida por su padre en el arte del tiro con arco y esgrima, teniendo como mayor habilidad en el arco corto y la espada corta, eso le valió su cargo de segunda al mando junto con su padre para proteger la aldea de los ataques de bandidos y orcos. Después de que su padre murió en batalla el jefe de la aldea la nombro “general” del ejercito y por tanto desde aquél día su deber ha sido proteger su aldea, hasta que…
Día 1.
Era poco más de media noche, mi equipo yo nos encontrábamos en el puesto de vigilancia norte pues a la aldea habían llegado noticias de que un grupo de numeroso de orcos y bandidos venían en busca de los tesoros del antiguo rey que se encuentran escondidos en los bosques que rodean nuestra pequeña aldea; yo descansa y tocaba el arpa deslizando mis dedos delicadamente sobre las delgadas cuerdas que dejaban escuchar notas suaves que me recordaban a mi padre cuando cantaba bellas canciones de nuestros antepasados; de pronto alguien toco a mi puerta era un elfo de cabello oscuro y piel opaca, Ohtar, el mejor guerrero del ejercito, se podría decir que llego a igualar a mi padre, en su rostro noté preocupación una sombra le oscurecía sus ojos, “Mi señora, han atacado los puestos de vigilancia desde el lado sur…ha sido una emboscada” me dijo con un dejo de tristeza, inmediatamente me puse de pie, tome mi arco, mi caraj y envaine mi espada, “Tenemos que ir a detenerlos…” dije preocupada y asustada, no podía creer que un grupo de orcos allá burlado nuestra seguridad, Ohtar asintió y ambos salimos, mi tropa que descansaba se alisto rápidamente, bajamos de los talain y recorrimos el bosque a paso rápido y silencioso, nuestro viaje duró poco más de un día, debido a que el puesto norte era el más alejado de nuestra aldea.
Día 2.
Sabía que los orcos tardarían más tiempo que nosotros en llegar a la aldea, mi padre me había enseñado que ellos son lentos debido a sus múltiples peleas internas, pero esta vez me equivoque… al llegar a la aldea no podía creer lo que veía… las hermosas casas élficas que se erguían orgullosas estaban destrozadas, chamuscadas, había demasiados heridos, parecería como si todo un ejercito de trolls y espectros hubiese terminado con la felicidad de mi gente, todos me miraban, parecían decepcionados, algunos niños elfos lloraban sus pérdidas, elfas hermosas me dedicaban miradas inquisidoras , yo me quede de pie junto a Ohtar, quien contemplaba el desastre asustado… “Señora mía… llegamos tarde” dijo y se echo a llorar; yo seguí caminando sin entender que había pasado, me acerque a un elfo que se encontraba curando a un elfo joven “¿Qué ha pasado Tarath?”, le pregunte, él dedico una mirada triste, “Lalaith, nos engañaron, no fueron orcos…” contesto y siguió con su trabajo, “¿Quién ha sido Tarath?”Cuestioné de nuevo al viejo elfo curador, “Un traidor, un elfo oscuro… estoy seguro que fue el que dio la noticia advirtiendo del grupo de orcos, pues en cuanto ustedes se fueron, atacaron la aldea.”, él continuo curando, “Gracias”, le dije y seguí caminando entre los restos de lo que fue nuestra aldea, me detuve frente a nuestra casa, aquella casa que había pertenecido a mis antepasados desde tiempos antiguos, entre a lo que quedaba de ella, y recordé que hace diez años sucedió lo mismo, el día en que mi padre murió también atacaron los orcos en los bosques y un grupo de elfos oscuros ataco nuestra aldea… mis ojos no pudieron contener más las lágrimas y lloré desconsolada, “¡¿Cómo es que no te diste cuenta?!” me dije tantas veces, “Tú no tienes la culpa” dijo la voz de Ohter detrás de mi y poso su mano sobre mi hombro, “Todos fuimos traicionados, y tenemos que seguir al culpable… dicen que partió de los puertos hacía el Condado de los muelles“, me quede en silencio por un momento, reflexionando lo que me había dicho mi amigo elfo, era cierto, hace años el bandido que asesino a mi padre huyo a tierras lejanas, nadie lo siguió, “Debí haberlo seguido desde hace diez años…”, dije con coraje y mire a Ohter, “Escúchame”, dije decidida, “Tú tienes que quedarte a proteger esta aldea, eres mejor guerrero que yo, y simpatizas más con los habitantes de la aldea… yo iré tras él, tiene muchas cuentas pendientes conmigo… las saldaré con honor a mi padre”, Ohter asintió y dejo caer algunas lágrimas de sus hermosos ojos.
Día 3.
Antes del alba partí, me interné en los bosques que rodeaban la aldea y me dirigí al puerto, llevaba solo lo indispensable, un arco, flechas y mi espada, tomé un barco hacia el Condado de los muelles y decidí no regresar a casa hasta atrapar al culpable.
(…)
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YoLa ReYeS



